l Pozón, al que también se le llamaba el Pozón del Ejido, era posiblemente el pozo más grande del municipio en lo que se refiere a las dimensiones de su brocal. Se encontraba en la que actualmente es la Avenida del Generalísimo, aproximadamente sobre el número 99. Contaba con algo más de tres metros de diámetro y algo menos de un metro de altura, perfectamente redondo, construido de obra y lucido por fuera con una capa de cemento liso, lo que le daba un aspecto brillante. Cuentan que era el brocal tan grande que los mozos y mozas del pueblo se reunían a su alrededor antes de ir al baile y había sitio para todos.
l agua que daba era muy sosa, como la de la mayoría de los pozos del casco urbano, por lo que no se utilizó para beber, siendo su uso principal el de las tareas domésticas y abastecimiento a ganados y caballerías. Tenía mucha agua, pero en verano se secaba. Este es otro de los pozos que se cegaron cuando entró el agua corriente en el pueblo, coincidiendo con las obras de ensanche y remodelación de la calle en la que estaba situado.
ste pozo cuenta también con una leyenda negra que fue la muerte de tia Filomena. Según se cuenta en el pueblo esta buena mujer se arrojó al pozo por la noche, encontrando su cuerpo flotando en el agua a la mañana siguiente.