a fotografía os muestra una imagen del Pozo del Tío Pablo. Se trata de un pozo con el brocal a ras de suelo, y a pesar de su nombre parece más una fuente que un pozo. Muy poco profundo, con una anchura de un metro y una altura similar, sus paredes están recubiertas de piedras rectangulares rematadas arriba con otras alargadas que lo tapan.

e encuentra al final de la Calleja de los Riscos, justo donde termina ésta, a unos quince minutos del pueblo. El acceso por la calleja está cortado por alambradas que han puesto para unir dos huertos vecinos y permitir el paso de ganado de uno a otro. Dicen que su nombre se debe a que al lado de la fuente vivían tío Pablo y tía María, un matrimonio del pueblo que residían todo el año en la finca cercana y se mantenían de lo que les daba la tierra.

uando visité el pozo era verano y no tenía agua. Lo cierto es que no se si es un pozo que se seca en verano, cosa probable, o después de años sin sacar agua del mismo se ha secado. De un modo u otro se trata de un manantial que daba un agua de buena calidad y sabemos que se utilizaba para beber personas y animales, fundamentalmente gente de paso (como cabreros y pastores) o de huertos cercanos. Merece la pena dar un paseo para verlo, pero su estado es deplorable. Se encuentra rodeado totalmente por maleza que lo hace inaccesible. Para tomar la foto de arriba tuve que luchar con zarzas un rato largo.