l Pozo de los Siete Arroyos debe su nombre al lugar del término municipal en el que se sitúa. A unos cinco minutos andando desde el casco urbano, se puede encontrar en la calleja que lleva su nombre. Se trata de un pozo que consta de un brocal redondo hecho de granito en una sola pieza de casi un metro de ancho y aproximadamente un metro de alto. Está asentado en suelo sobre sendas rocas para darle estabilidad. Es un pozo estrecho, profundo y generoso en la cantidad de agua que proporciona, de una excelente calidad (es agua "cárdena"), y era utilizada principalmente para boca. La proporciona casi todo el año, ya que durante el verano suele secarse. Antes de la llegada del agua corriente al pueblo la gente acudía al de los Siete Arroyos cuando el agua se había acabado en el Pocino, la Fuente del Valle y la Fuente Nueva, dado que aquí solía durar un poco más que en los otros, normalmente hasta finales de junio.

omo podéis comprobar en la foto se encuentra en un buen estado de conservación, dado que se mantiene limpio de maleza y suciedad. Se usa poco porque el agua corriente llega muy cerca del mismo pozo. Esta foto está tomada en verano y el pozo estaba absolutamente seco.