in lugar a dudas el Pozo Nuevo es el pozo más nombrado a lo largo del año por todos los valdeobispeños, y desgraciadamente no es porque todavía esté en uso, sino porque su situación céntrica en el casco urbano hacía de él uno de los más visitados. Si preguntas a alguien por la Plaza del General Franco, lugar en el que se encontraba, es probable que nadie te de referencia de ella, pero de lo que no cabe duda es que ninguno dudará en decirte dónde está el Pozo Nuevo, a pesar de que ya no existe. Es un caso curioso en el que el nombre de un pozo sobrepasa al nombre de la plaza que lo acoge.
e trataba de un pozo con brocal perfectamente cuadrado, siendo cada uno de los lados del mismo una pieza de granito única unida a la siguiente mediante herrajes y rematadas en la parte superior por otras piezas de granito unidas entre si mediante herrajes también. La anchura del brocal era de algo más de un metro y la altura de aproximadamente un metro. El agua, muy sosa, no se utilizaba para beber, siendo su principal uso las derivadas de los quehaceres domésticos, higiene y para abrebar alguna caballería. Era el pozo más céntrico de todo el pueblo, por lo que era enormemente concurrido. Como todos los del casco urbano, en verano prácticamente se secaba, y sólo los más madrugadores (dicen que tía Damiana) y a fuerza de mucho "rayar", conseguían algo de agua.
uando llegó el agua corriente al pueblo, la boca del pozo se tapó y en ella pusieron una fuente con cuatro grifos ("caños") que daban agua potable todo el año, por lo que la gente siguió concurriendo al mismo. Cuando se instaló por fin el agua en las casas la gente dejó de acudir al Pozo Nuevo y en una de las remodelaciones de la plaza se cegó y se tapó. Hoy no quedan restos que indiquen cual fué su ubicación.