a Fuente del Ejido se encontraba en lo que es hoy la Avenida del Generalísimo, más o menos a la altura del actual número 139. En realidad se trataba de un pozo, dicen que bastante profundo, que daba abundante agua casi todo el año. El brocal lo constituían varias piezas de granito que daban la forma cuadrada al conjunto estando tapado por encima con una arcada del mismo material lo que le daba un aspecto bastente parecido a la Fuente Nueva sin ser la construcción de ladrillo como esta última. Brocal y arcada se "incrustaban" dentro de la pared vecina como muestra la fotografía.

us aguas se utilizaba principalmente para los quehaceres domésticos e higiene, así como para abrebar ganados y caballerías, dado que sin ser tan sosa como la del Pocillo del Ejido, cercana a esta, no gozaba de buena calidad para ser agua de boca. Cuenta mi madre que uno de los principales usos que se daba de esta fuente era la limpieza de "espeteras", es decir, de utensilios grandes de cocina, como sartenes, ollas grandes y otros, dado que a su pie había una zona llana cubierta de hierba verde todo el año, donde se dejaban secar una vez lavados. También durante la estación húmeda tenía un charco grande a su lado que se llenaba con el agua que brotaba de la misma donde la gente acudía a hacer la colada. Años más tarde, con la consabida remodelación de las calles, la fuente se cegó y solo nos queda el recuerdo de ella.