Cuernos para Aliños: Cuando no había recipientes de plástico u otros materiales que soportaran los golpes de un viaje o el trayecto hasta el campo donde se faenaba, la gente recurría a los cuernos de un toro para transportar líquidos dentro de ellos. En la fotografía podemos ver dos que servían para contener vinagre y aceite para aliñar alimentos. Se tapaba la parte más grande con corcha y se practicaba un agujero en el centro de esta tapa por la que se introducía el líquido en cuestión. A continuación este agujero se tapaba con otro tapón de madera.